EL CUERPO HUMANO
El cuerpo humano posee unos cincuenta billones de células. Éstas se agrupan en tejidos, los cuales se organizan en órganos, y éstos en ocho aparatos o sistemas: locomotor (muscular y óseo), respiratorio, digestivo, excretor, circulatorio, endocrino, nervioso y reproductor. Sus elementos constitutivos son fundamentalmente el Carbono (C), Hidrógeno (N) Oxígeno (O) y
Nitrógeno (N), presentándose otros muchos elementos en proporciones más
bajas. Estos átomos se unen entre sí
para formar moléculas, ya sean inorgánicas como el agua (el constituyente
más abundante de nuestro organismo, dibujo de la derecha) u orgánicas como los glúcidos, lípidos, proteínas... Pero la vida que alberga estos átomos y moléculas
reunidos con un propósito concreto, convierten al ser humano y a cualquier ser
vivo en una extraordinaria máquina compleja, analizable desde cualquier nivel:
bioquímico, citológico, histológico, anatómico...
cuerpo humano se compone de cabeza, tronco y extremidades;
los brazos son
las extremidades superiores y las piernas las
inferiores; cabe mencionar que el tronco se divide en tórax y abdomen y es el
que da movimiento a las extremidades superiores, inferiores y a la cabeza.
Uno de los sistemas de clasificación del cuerpo
humano, respecto a sus componentes constituyentes, es la establecida por Yang y
Col. en 1992:
·
Nivel atómico: carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, azufre y fósforo
·
Nivel molecular: agua, proteínas, lípidos, hidroxilo–aparata.
·
Nivel celular: intracelular, extra celular.
·
Nivel anatómico: tejido muscular, adiposo, óseo, piel, órganos y
vísceras.
·
Nivel cuerpo íntegro: masa corporal, volumen corporal, densidad
corporal.
El cuerpo humano está organizado en diferentes
niveles jerarquizados. Así, está compuesto de aparatos; éstos los integran sistemas, que a su vez están compuestos por órganos conformados por tejidos, que están formados por células compuestas
por moléculas.



